domingo, 15 de abril de 2012

Las farmacias de la Villa


           
En 1875 existían en Torrelavega tres farmacias. La Farmacia de Leoncio Pérez situada en la Plaza Mayor, La Farmacia de Joaquin Cacho y la Farmacia de Juan Francisco López Sánchez dueño y fundador de El Impulsor. La farmacia de este último estaba instalada en la calle Consolación esquina con la de Julián Ceballos. Más adelante, en 1891, pasará a la calle San José, al número 2, y posterirmente, ya en 1908, al número 6 de  la calle Consolación donde y durante muchos años estará la farmacia de Luis Molleda. Hasta que un año más tarde la vende al igual que el semanario ilustrado El Impulsor. Unos meses después, en diciembre del  mismo año, fallece.
 La Farmacia de Joaquin Cacho, famosa por la “Solución Cacho” específico para curar catarros, tuberculosis, etc., comienza su andadura en el número 5 de la Plaza Mayor para trasladarse al número 9 de la Plazuela del Sol esquina a la calle de La Estrella. En 1897 muerto ya su fundador será regentada por su viuda.
En 1887 se instala en el número 6 de la Plaza Mayor la Farmacia de Rufino Fernández Alonso. La va a  heredar  su yerno y sobrino, Hermenegildo Fernández Sainz que más adelante será Hermenegildo Fernández-Abascal Sainz. En el siguiente siglo y  1914 se inaugura la Farmacia Argumosa que lo hace en la calle Joaquin Hoyos. El 1 de enero de 1922 y enfrente del Café Cántabro se fundará  la Farmacia de Antonio Ceballos Martínez.  En las fotos aparece la antigua  Farmacia de Quintana situada en la Plaza Mayor esquina con la calle del Comercio que posteriormente se ubicará en la calle Ancha esquina a la calle Mártires, donde hoy está la farmacia de Ciriza.