jueves, 18 de julio de 2013

Antolín Ubalde Martínez (1835-1908), platero y relojero



En 1856 comienza su andadura en Torrelavega el comercio de platería y relojería de Antolín Ubalde Martínez. Estaba situado en el número 2 del portalón “de arriba” de la Plaza Mayor, cuando todavía tenía nueve arcos. Allí permanecerá este negoció la segunda mitad del siglo XIX, todo el siglo XX y los primeros años del siglo XXI. Hoy todavía permanece abierto. Cuando abrió el establecimiento en la casa de los Quijanos, Antolín contaba con solo 21 años y aún permanecían las escaleras que daban paso a una parte de la calle José Felipe Quijano, (hoy calle Ancha).
 Isaac Antolín Ubalde Martínez (1835-1908) había nacido en Valladolid, el día 2 de septiembre de 1835. Era hijo de Ysidoro Ubalde Ruiz y de Teresa Martínez Domínguez y nieto, por línea paterna, de Antonio Ubalde y de Isidra Ruiz y, por línea materna, de Lope Martínez y María Domínguez. A los tres días de ver la luz sus padres le llevan a la pila bautismal de la iglesia de San Miguel y de San Julián a tomar las aguas. Además de Antolín, el matrimonio entre Ysidoro y Teresa tuvo otros tres niños: Víctor, Eulogio y Valentín Ubalde Martínez.
Es posible que aprendiera el oficio de relojero y platero en Burgos porque construye y firma un reloj de pared, que todavía se conserva con las inserciones: Ubalde y Burgos. Este detalle nos hace pensar que muy joven se traslada a vivir a esa ciudad a aprender el oficio. Probablemente se alojaría en casa de su tía María Domingo Caballero, de la que heredará parte de la casa a su fallecimiento, y que vivía en la calle Fernán González.
Es aquí donde conoce a Secundina Miguel Sedano (1839-1901), natural de Burgos e hija de José de Miguel y de Estefanía Sedano, con la que más adelante contraerá matrimonio. Completada su formación, decide trasladarse a la provincia de Santander e instalarse en Torrelavega. Aquí nacerán sus cinco hijos: Jesús, Encarnación, Concepción, Antolín e Indalecio. Fue un precursor en su oficio y un destacado comerciante que se implica en la vida de la ciudad. Participa en 1899, junto a otras treinta personas, en la compra de unos terrenos donde edificar una sede para la sociedad Círculo de Recreo de Torrelavega. Para ello adquieren una emisión de Obligaciones Hipotecarias por un valor de 60.000 pesetas.


  Son sus hijos varones, Jesús (1859-1917) y Antolín (1863-1918), los que aprenden el oficio con su padre y se hacen, como él, plateros y relojeros dando así continuidad al comercio. Aunque también sus hijas, Encarnación (1870-1920) y Concepción (1869-1937) le ayudarán en el día a día del negocio. El tercer varón, Indalecio Ubalde Miguel (1879-1898) fallece siendo muy joven, cuando solo contaba 19 años.
 Trascurren los años y en el 1895 su hijo Jesús Ubalde Miguel (1859-1917) se independiza e instala un comercio similar en la calle Ruiz Tagle, enfrente de donde más adelante se construirá el teatro Coliseum. Este hecho y el pronto fallecimiento de Indalecio, el hermano menor, hace que toda la responsabilidad del comercio recayera en su otro hijo Antolín y en su yerno Alfonso Pérez Gallego, que para entonces se había casado con  Encarnación Ubalde Miguel (1870-1920). Con 45 años fallece su hijo Antolín que había permanecido soltero, quedando al mando del comercio, a partir de 1918, el yerno del fundador, Alfonso Pérez Gallego (1863-1937), natural de Coslada y casado con la hija del fundador.


 Con 71 años fallece en Torrelavega, el día 25 de marzo de 1908, Antolín Ubalde
Martínez. Siete años antes, con 62 años, lo había hecho su mujer, Secundina Miguel Sedano. Ambos están enterrados en el cementerio de Geloria en la Llama.
Este comercio de platería y relojería, hoy de joyería y relojería, y en su misma ubicación tiene hoy continuidad después de 157 años.

Para más información ver la biografía que sobre Antolín Ubalde Martínez contiene el libro "Los comienzos  de la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega" que ha publicado el autor de este blog.