sábado, 1 de marzo de 2014

Alfonso Pérez Gallego (1863-1937), platero y relojero





             En la primera mitad del siglo XIX vivían en Santa Eulalia de Tábara, perteneciente a la provincia de Zamora y a la diócesis de Astorga, Agustín Pérez Pedrero[1] y Juana Gallego Llamas.[2] Contraen matrimonio en este lugar y se van a vivir a la pequeña villa de Coslada que por entonces solo contaba con 264 habitantes. Allí nace en 1860 su hija Teresa y al año siguiente su hijo Gregorio.
            A los dos años, el 2 de febrero de 1863 nace su tercer hijo Alfonso Ramón Pérez Gallego que seis días más tarde recibirá las aguas bautismales en la iglesia de este pueblo. Se traslada a Torrelavega y aquí conoce a la que va a ser su mujer, Encarnación Ubalde Miguel (1870-1920), hija de Antolín Ubalde Martínez (1835-1908) que desde 1856 tenía un comercio de platería y relojería en el número 2 del portalón “de arriba” de la Plaza Mayor, cuando todavía tenía nueve arcos.
            El día 16 de noviembre de 1891 se casan Encarna y Alfonso en la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación de Torrelavega. La ceremonia es oficiada por Joaquín González Herrera cura párroco de Barreda. Viven en el segundo piso del número 6 de la Plaza Mayor, encima de la platería. Allí nacen sus seis hijos: María Luisa (1893-1938), Concepción (1899-1947), Alfonso (1900-1964), Emilia nacida en 1902, Agustín en 1904 y María Teresa Pérez Ubalde que vió la luz dos años después.
            Muerto el iniciador del negocio Antolín Ubalde Martínez son sus hijos varones, Jesús (1859-1917) y Antolín Ubalde Miguel (1863-1918), los que aprenden el oficio con su padre y se hacen plateros y relojeros dando así continuidad al comercio. Aunque sus hijas, Encarnación  y Concepción, también le ayudarán en el día a día del negocio. Se van a producir una serie de hechos desgraciados que ponen el negocio en manos de Alfonso Pérez Gallego y Encarnación Ubalde.
            El tercer hijo varón de Antolín, Indalecio Ubalde Miguel (1879-1898) fallece siendo muy joven, cuando solo contaba 19 años. La enfermedad de Jesús y el fallecimiento de su hermano Antolín, que estaba soltero, cuando solo contaba 45 años hace que la responsabilidad del comercio recayera en Encarnación Ubalde y su marido Alfonso Pérez Gallego, a partir de 1918.





           Alfonso Pérez Gallego participa en la primavera de 1912 en las reuniones que mantienen los comerciantes de la ciudad con objeto de crear una Cámara de Comercio local. Trabajó duro. Quizás por ello recibió una gratificación al final de ese año, en las Navidades de 1912, en forma del Gordo de la Lotería Nacional. Era poseedor de un décimo del número 10.644 y fue agraciado con 600.000 pesetas. Había hecho del décimo varias participaciones que repartió entre su familia, sus empleados y otros torrelaveguenses.
            La noticia, que se extendió como la pólvora, es recogida en la portada del semanario Ilustrado El Impulsor correspondiente al día 29 de diciembre.[3] Allí encontramos todos los nombres de las personas agraciadas. Llevaban premio su mujer, Encarnación Ubalde Miguel, que jugaba 15 pesetas; y su hermana Concepción con la misma cantidad; también lo repartió a sus cuñados Antolín y Jesús Ubalde Miguel entre otros muchos. Suponemos que la caja de la sucursal que tenía en Torrelavega el Banco Mercantil de Santander, único por entonces,  se animó mucho, había que poner a buen recaudo el dinero del premio.
            Hay una anécdota que define a la perfección el carácter y la seriedad que a todas sus actuaciones impregnaba Alfonso Pérez Gallego. Agustín Gacituaga Gacituaga, con comercio de platería en la capital, era el que le enviaba físicamente el décimo de la lotería desde Santander. Siempre Alfonso Pérez Gallego le obsequiaba a su colega con una participación de tres pesetas como detalle. Pero este año se le había olvidado. De los dos, el primero en enterarse del premio fue el platero de Santander, que telefoneo a su colega para darle la enhorabuena y felicitarle. El agraciado le devolvió la felicitación al enviarle, por un recadista, su participación, en este caso premiada.[4]
            El comercio de Alfonso Pérez Gallego se publicitaba no solo en los periódicos y semanarios locales sino que también lo hacía en publicaciones cuyo ámbito se extendía a toda la provincia. En una de estas últimas, concretamente en La Prosperidad Montañesa de 1921, podemos leer un anuncio que dice: Alfonso Pérez, Joyería- Platería-Relojería. Fue una persona que se involucró y formó parte de la vida social de Torrelavega. Su suegro había participado en los comienzos del Círculo de Recreo. Y él, en 1930, bajo la presidencia de Valentín Sollet Alonso, fue directivo de la sociedad. Además fue elegido concejal del ayuntamiento durante 1924 y 1925. Con 49 años se implica en la idea de crear la Cámara de Comercio en la ciudad y participa de una forma activa en cuantos compromisos surgieron en los primeros años de su existencia.
            El día 27 de abril de 1913 cuando se elige a César Campuzano Ruiz como primer presidente de la Cámara de Comercio es elegido como Vocal Alfonso Pérez Gallego hasta que presenta su renuncia el día 3 de junio de 1921.[5] Volverá a la institución seis años después en 1927 permaneciendo hasta 1933. Con 70 años presenta su dimisión después de 20 años de servicio.


            Cuando contaba cincuenta años murió en la ciudad de donde era natural Encarnación Ubalde Miguel, el día 27 de agosto de 1920.[6] Diecisiete años después, el 11 de enero de 1937, con 74 años, lo hace, en su domicilio de la Plaza Mayor, su marido el comerciante Alfonso Pérez Gallego. Ambos reposan en el cementerio de Geloria en la Llama.[7]
            El comercio pasará a ser regentado durante un tiempo por las hijas de Alfonso Pérez Gallego. Es su hijo, Alfonso Pérez Ubalde (1900-1964),[8]que trabajaba en la Real Compañía Asturiana de Minas y que vivía junto a su mujer Carmen Obregón Lawenson en un bonito chalet en el paseo Julio Hauzeur, el que posibilita la continuidad de este negocio, al traspasárselo a su cuñado Ramón Obregón Lawenson. Pero esto ya es otra historia.






[1] Hijo de Domingo Pérez y María Pedrero, ambos de Santa Eulalia de Tábara. Archivo Parroquial de San Pedro y San Pablo de Coslada. Libro 3º de bautizados, folio 48 r.

[2] Hija de Francisco Gallego y Bernarda Llamas, ambos de Santa Eulalia de Tábara. Archivo Parroquial de San Pedro y San Pablo de Coslada. Libro 3º de bautizados, folio 48 r.

[3] Ver El Impulsor del día 29 diciembre 1912.

[4] Ver pág. 145/146 del tomo I de Torre La Vega de José Ramón Saiz Fernández. Revista Los Cántabros, 2006.

[5] Ver Actas de la Cámara de Comercio de Torrelavega correspondientes a las Juntas Directivas del día 27 de abril de 1913 hasta la del día 3 de junio de 1921. Archivo Cámara de Comercio.

[6] Archivo Civil Torrelavega. Fallecimientos, libro 58, folio137, sección 3ª.

[7] Archivo Civil Torrelavega. Fallecimientos, libro 64, folio130 v, sección 3ª.

[8] Alfonso Pérez Ubalde nació en Torrelavega el 4 de agosto de 1900 y murió en la misma ciudad el 14 de junio de 1964. Registro Civil Torrelavega, tomo 47, folio163, sección 3ª.